|
El penúltimo día, después del ajetreo y el estrés de la compras en el mercado de la seda, la organización de SERVISECO, programó un acto que suponía un punto de inflexión a lo hasta entonces visto. Atrás dejamos el bullicio de las calles de Pekín, la sobriedad de los monumentos religiosos y nos sumimos en el moderno y elegante marco de la Opera de Pekín en un mar de calma y relax que apaciguó los ánimos y exaltó los espíritus. Fue un regalo para los sentidos el concierto de musica tradicional china con el que tuvimos el placer de deleitarnos los que participamos en el viaje. La luz y el colorido del escenario, su irreverente modernidad y su elegancia, envolviendo las más delicadas notas que brotaban de los antiquisimos instrumentos de cuerda de la más ancestral tradición china. Todo el conjunto nos transportaba a un estado de armonía y sosiego propio de la más refinada filosofía Feng Shui. Para los amantes de la música y la cultura, fue todo un acierto la programación de este acto en el viaje, que refleja el esmero y cuidado detalle que puso la organización en ofrecer a sus invitados una amplia visión de la cultura china.
|
|