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En un día soleado con un precioso cielo azul visitamos el icono arquitectónico de la dinastía Ming, El Templo del Cielo. Situado en un unmenso parque de 267 ha. es en este sagrado solar donde el emperador enzabezaba las ceremonias y los más transcendetales rituales. El edificio más llamativo es la elevada y circular Sala de Oración por las Buenas Cosechas, construida en 1420. El emplazamiento de esta sala se erigió en el punto exacto donde los geománticos creían que se unían cielo y tierra. La amplitud de las explanadas petreas que conducen al templo, y la geométrica silueta circular de las cupulas del templo que se recortaban en el firmamento producen en el visitante la sencación de que está próximo a los confines de la tierra, donde esta se une al cielo. En algunas de las fotos, podeís apreciar dicha sensación. Una interesante y bonita excursión que nos adentro un poco más en el conocimiento de la cultura y tradiciones religiosas del pueblo chino en la época de las dinastías Ming.
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