|
En la primera jornada de estancia en Beijing y después de la comida, iniciamos la visita a la "Ciudad Prohibida". Conocida de muchos como escenario de multiples películas sobre la historia de China, no deja de sorprender al viajero por la inmensidad de historia que atesoran sus muros y palacios. Actualmente en reconstrucción va mostrando paulatinamente la grandeza y esplendor que sus creadores le confirieron. Actualmente se la conoce como Museo del Palacio Imperial. Su construcción se inició en 1420 y fué la casa imperial de las dinastías Ming (1368-1644) y Quing (1644-1911). En ella vivieron 24 emperadores que gobernaron China durante casi 5 siglos. Todo el conjunto ocupa un área de 720.000 m2 y tiene una superficie edificada de 150.000 m2, compuesta por palacios, salas, pabellones, balaustres tallados de mármol blanco, muros rojos y tejados amarillos. En total tiene 890 palacios y más de 9.000 habitaciones rodeada de un muro de 10 m de alto y 3.420 m de largo. Protegida por un foso de 52 m de ancho y 3.800 m de largo nos da ideal de su descomunal aspecto. |
|